«Cínico» – Por Yohana Fucks

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Del ocultamiento delictivo a la soberbia imperdonable. Pasaste de un disfraz de ingenua marioneta a la careta permanente de vivir en tu parodia.
Atrás quedaron los versos pregoneros de tu fervor docente cuando levantabas las banderas de nuestra lucha, el día que recibiste la cuota de poder que anhelabas, convirtiendo tus principios en ganancias personales. Hoy te comió la avaricia, la ambición y tu pedante posición de funcionario público. A veces me das lástima, qué bajo puede caer una persona por un puestito berreta. Sos de los que se creen incapaces de conseguir lugares de relevancia por méritos propios y entonces sólo contas con el abuso y el «lustrado de suelas» para sostener y escalar niveles. Uno más de los que jamás tienen una sola autocrítica, los que se creen dueños de los méritos de otros y quienes echan la culpa afuera cuando uno de los espejos de colores que intentan vender, se cae y rompe, mostrando la realidad sin cristales.

Cínico, tal como te describe el diccionario: persona que miente con descaro y defiende o practica de forma descarada, impúdica y deshonesta algo que merece general desaprobación.

Te espero en mi escuela cuando quieras, para tener esos «debates y propuestas superadoras» que aseguras no queremos ofrecer. Soy solo una maestra de base, pero tengo mi título por estudio, mi puesto de trabajo mediante concurso público, mi puntaje en base a mi formación permanente y mis años de experiencia en el ejercicio de mi trabajo, te voy a hablar de una realidad que vivo y sufro a diario como docente ninguneada por infames como vos, y tengo el respeto y amor incondicional de esos bajitos gurises que vos utilizas en discursos radiales mientras yo los abrazo y contengo en una escuela todos los días.

El reloj facial no llegó aún a nuestra institución, pero será valioso que encuentren un sólo lugar donde no corra riesgo de caerle pintura y revoque de un techo que no se viene al suelo, solo porque los maestros seguimos de pie.

Escrito por Yohana Fucks